
Primero, el domicilio
Antes de preparar la oferta de fibra hay que comprobar la dirección de instalación. La disponibilidad se confirma para el domicilio concreto, incluyendo piso y puerta cuando corresponda. Una referencia de población sirve para empezar, pero la propuesta debe apoyarse en el acceso que realmente se pueda ofrecer.
Conserva la dirección comprobada junto con la solicitud. Si el cliente utiliza otra dirección para el contacto o la facturación, ayuda que cada dato tenga su función clara.
Después, las líneas que necesita
Pregunta cuántas líneas va a utilizar y qué consumo de datos busca para cada una. En el catálogo de referencia de IWWI hay combinaciones con una línea y otras con dos líneas de 30 GB. También puedes estudiar con nosotros una configuración a medida.
Distingue las líneas incluidas de las adicionales. Al presentar el precio total, el cliente debe poder reconocer qué forma parte del paquete y qué ha añadido a su elección inicial.
Un punto de partida comprensible
Como referencia, hay combinaciones de 300 Mb con dos líneas de 30 GB o con una línea de 80 GB por 25,99 €/mes, IVA incluido. El catálogo también muestra opciones de 600 y 1.000 Mb. La opción disponible y las condiciones concretas se revisan en la propuesta.
Las líneas móviles incluyen llamadas ilimitadas, 5G, VoLTE y VoWiFi. En las combinaciones publicadas se indican también el fijo y los GB acumulables. Presentar esas características de forma ordenada ayuda a que la cuota tenga contexto.
Tu propuesta puede ser distinta
Puedes crear una tarifa con la identidad de tu marca y una configuración acordada con IWWI. La conversación debe recoger los servicios, el precio de venta y las condiciones que se aplicarán. Una tarifa personalizada necesita la misma claridad que una combinación del catálogo.
Para explorar sus números puedes ajustar la cuota en la calculadora. El cálculo sirve para simular; la configuración y las condiciones finales se concretan contigo.
Explica cómo continúa el alta
Una oferta preparada es el comienzo del proceso. El cliente debe saber qué documentación necesita, cuándo se presenta el contrato y cómo se organiza la instalación. El seguimiento posterior debe distinguir solicitud, firma, cita y servicio activo.

